Dilatadores Ginecológicos Vaginales

Dilatadores Ginecológicos Vaginales

Dilatadores Vagiwell Premium

81,95  Iva incluido

Dilatadores Ginecológicos Vaginales

Dilatadores Vagiwell Pequeños

56,95  Iva incluido

Dilatadores Ginecológicos Vaginales

Dilatadores Vagiwell Grandes

56,95  Iva incluido

Dilatadores Ginecológicos Vaginales

Vagiwell 0

24,95  Iva incluido

Dilatadores Ginecológicos Vaginales

Dilatador Vagiwell 5LS

45,95  Iva incluido

Dilatadores Ginecológicos Vaginales

Dilatador Vagiwell N6

45,95  Iva incluido

Dilatadores Ginecológicos Vaginales

Dispositivo Urinario Waypi

17,95  Iva incluido

¿Qué es un dilatador vaginal?

Los dilatadores vaginales son dispositivos médicos en forma de tubo que permiten estirar y ampliar gradualmente el canal vaginal. A menudo se denominan también dilatadores ginecológicos (en el contexto de fisioterapia) o dilatadores de suelo pélvico, ya que se emplean para reeducar los músculos pélvicos y recuperar la elasticidad vaginal. Están fabricados con materiales seguros (silicona médica, plástico rígido de grado médico, vidrio Pyrex, etc.) diseñados para uso terapéutico, garantizando seguridad e hipoalergenicidad.

¿Para qué sirve un dilatador vaginal?

Un dilatador vaginal es un dispositivo rígido (forma de tubo) que se utiliza en fisioterapia del suelo pélvico para estirar y desensibilizar gradualmente la vagina. Su uso terapéutico principal es adaptar progresivamente la tolerancia a la penetración, enseñando al cuerpo a relajar la musculatura perineal y a expandir el canal vaginal. Por lo tanto, se emplea en diversas afecciones ginecológicas y rehabilitaciones, tales como:
  • Vaginismo: espasmos musculares involuntarios que dificultan la penetración. En estos casos, los dilatadores ayudan a inhibir el reflejo de contracción y a relajar la musculatura.
  • Dispareunia (dolor al penetrar): asociados a tensiones musculares o cicatrices. La dilatación gradual puede reducir el dolor y permitir exámenes pélvicos más cómodos.
  • Atrofia vaginal y menopausia: con la edad o tras tratamientos oncológicos (radioterapia o quimioterapia) la vagina se vuelve más estrecha, seca y menos elástica. El dilatador previene la cicatrización excesiva y mantiene la elasticidad de los tejidos.
  • Post-cirugías ginecológicas o pélvicas: tras intervenciones como histerectomías o reparaciones quirúrgicas, se corre el riesgo de estenosis vaginal. El uso de dilatadores ayuda a conservar el espacio vaginal y a mejorar la cicatrización funcional.
  • Otras indicaciones: vulvodinia o vestibulitis (dolor vaginal), estrechez congénita o por traumatismos, y en general, cualquier situación donde sea necesario aumentar la elasticidad del suelo pélvico. Siempre debe acompañarse de orientación profesional para adaptarlo a cada caso específico.
Estos dispositivos complementan los ejercicios de kegel y técnicas de relajación, contribuyendo a normalizar el tono muscular y facilitar las relaciones sexuales y los exámenes ginecológicos.

¿Cómo utilizo mi dilatador vaginal?

La utilización del dilatador debe ser gradual, cuidadosa y en un ambiente cómodo. A continuación se describen los pasos generales:
  1. Preparación y posición: Busque un lugar tranquilo y con suficiente privacidad. Acuéstese boca arriba con rodillas dobladas y separadas. Relaje el suelo pélvico respirando profundo varias veces antes de comenzar.
  2. Higiene y lubricación: Lávese bien las manos y limpie el dilatador con agua y jabón antes de usarlo. Aplique abundante lubricante a base de agua en la punta del dilatador y alrededor de la entrada vaginal. Use siempre lubricante adecuado (evite Vaselina, aceites o lubricantes de silicona) para evitar irritaciones.
  3. Inserción inicial: Comience con el dilatador más pequeño del kit de dilatadores vaginales. Sostenga el dilatador con firmeza y, apuntando hacia la columna, introduzca lentamente el extremo redondeado en la vagina. Avance con suavidad hasta sentir una leve tensión o presión, pero sin dolor. Si nota dolor intenso, deténgase inmediatamente y relaje.
  4. Relajación del suelo pélvico: Una vez el dilatador esté insertado, realice breves ejercicios de Kegel (contraiga y relaje los músculos del suelo pélvico) y respire profundamente. Contraer el suelo pélvico estrecha la vagina, mientras al relajarla se abre más; por eso es más fácil avanzar el dilatador durante la relajación. Si la inserción no progresa, respire hondo e intente relajar completamente antes de continuar.
  5. Movimientos con el dilatador: Con el dilatador dentro, manténgalo en su lugar de 5 a 10 minutos. Durante ese tiempo, mueva el dilatador suavemente hacia adentro y hacia afuera y gírelo en círculos amplios. Estos movimientos aumentan la longitud y el ancho efectivo de la vagina. También puede alternar tamaños: por ejemplo, dejar un dilatador más grande en el orificio vaginal y uno más pequeño dentro profundo para estirar diferentes zonas.
  6. Retirada y limpieza: Saque el dilatador con cuidado. Inmediatamente después, lávelo con agua tibia y jabón suave. Sécalo bien con un paño limpio. Este procedimiento mantiene la higiene y evita infecciones.
  7. Progresión de tamaño: Con el tiempo y la práctica, cuando consiga introducir completamente el dilatador actual durante unos 10 minutos sin molestias, debería pasar al siguiente tamaño. El objetivo es ir avanzando gradualmente hasta el mayor tamaño posible sin sentir dolor. Este proceso puede llevar semanas o meses, dependiendo de cada caso.
  8. Frecuencia: Se recomienda realizar la terapia de dilatación 3 o 4 veces por semana, dejando al menos un día de descanso entre sesiones. No se aconseja usarlo días seguidos, pues el tejido puede irritarse. Cada sesión puede durar unos 10–15 minutosmskcc.org. Los días en que no use el dilatador, continúe con los ejercicios de relajación y fortalecimiento del suelo pélvico (Kegel), tal como le indique su fisioterapeuta.

¿Qué beneficios tiene el uso de un dilatador vaginal femenino para el suelo pélvico?

El uso correcto de los dilatadores vaginales aporta múltiples beneficios para la salud íntima femenina:
  • Reducción del dolor: Al estirar progresivamente el canal vaginal, los dilatadores aumentan el flujo sanguíneo a los tejidos y relajan los músculos tensos, lo que reduce el dolor durante las relaciones sexuales. Con el tiempo, el cerebro asocia la penetración con una respuesta de relajación en lugar de dolor.
  • Reentrenamiento muscular: Permiten “reeducar” el suelo pélvico: mientras se introduce y mantiene el dilatador, la usuaria puede practicar ejercicios de contracción y relajación (Kegel) para recuperar el control muscular. De este modo, se normaliza la respuesta neuromuscular ante la penetración.
  • Incremento de la elasticidad vaginal: El estiramiento gradual de los tejidos amplía la capacidad vaginal. Cuanto más se practica con dilatadores, mayor será la distensibilidad de la vagina, facilitando relaciones sexuales más cómodas.
  • Mejora de confianza y bienestar sexual: Al acostumbrarse al dilatador, muchas mujeres experimentan mayor confianza y menor ansiedad durante el sexo. Esto mejora la calidad de vida sexual y la autonomía personal.
  • Apoyo en terapias complementarias: Los dilatadores pueden combinarse con tratamientos como electroestimulación o terapia manual para potenciar la recuperación del suelo pélvico. Además, contribuyen a la eficacia de terapias hormonales o tratamientos de resección quirúrgica vaginal.

Tipos de dilatadores vaginales

En la actualidad existen diferentes tipos de dilatadores vaginales:
  • Por tamaños: Se venden en sets graduados (generalmente de 3 a 6 dilatadores) que van del tamaño más pequeño al más grande, permitiendo una progresión gradual. Se inicia con el primer nivel y se sube de tamaño según la tolerancia y evolución.
  • Por material: 1. Silicona médica: Suave y flexible. Es hipoalergénica y se adapta al calor corporal. Es más cómoda en inserciones dolorosas o inflamadas, aunque puede resultar menos efectiva para liberar tejido cicatricial cuando la musculatura está muy tensa. 2. Plástico rígido (grado médico): Firme e inflexible. Ideal para suelos pélvicos muy hipertónicos o casos de vaginismo, ya que presiona y libera puntos gatillo muscularesvuvatech.com. También ayudan a romper adherencias de cicatrices vaginales. 3. Vidrio Pyrex o cristal médico: Liso, no poroso y de mayor peso. Brinda una sensación diferente que algunas usuarias prefieren. Es muy fácil de limpiar y es químicamente inerte.
  • Diseño y texturas: Los dilatadores pueden ser completamente lisos o tener forma anatómica. Algunos modelos incluyen mango o soporte para una inserción más ergonómica, y otros son curvados para adaptarse mejor a la anatomía femenina.

Preguntas frecuentes sobre dilatadores vaginales

¿Duele utilizar un dilatador vaginal?

No debería causar dolor si se realiza con cuidado y lentamente. Al principio puede sentir una sensación de presión o estiramiento, pero no debería ser punzante. Si nota dolor agudo, detenga la inserción, relaje y pruebe al día siguiente. El objetivo es que el proceso sea gradual y lo más cómodo posible.

¿Cuánto tiempo debo usarlo en cada sesión?

Por lo general cada sesión dura alrededor de 10–15 minutos. Lo importante es hacerlo de manera regular: se suele recomendar 3 o 4 veces por semana, sin realizar la dilatación en días consecutivos. Si olvida una sesión, retome la rutina al día siguiente sin estrés.

¿Cuánto tiempo puedo usarlo?

Como guía general, 3-4 veces a la semana es adecuado. Es preferible alternar días de uso con días de descanso (por ejemplo usar lunes, miércoles y viernes) para que no haya irritación. Consulte con su fisioterapeuta para ajustar la frecuencia a su caso particular.

¿Puedo usarlo si tengo infección o irritación?

No se recomienda usar el dilatador durante una infección vaginal activa o una irritación aguda. Introducirlo podría empeorar la inflamación. En caso de infecciones (candidiasis, vaginitis, etc.) primero debe tratarse la infección con el médico; una vez resuelta, podrá retomar la terapia de dilatación cuando ya no haya signos de irritación.

¿Cómo se cuándo pasar al siguiente tamaño?

Se aconseja cambiar al siguiente tamaño solo cuando se pueda introducir completamente el actual sin molestias significativas durante unos 10 minutos. Por ejemplo, si con el dilatador en uso ya no nota tensión al final de la sesión, es señal de que el siguiente mayor podría usarse. Hacer esto gradualmente evita forzar el perineo.

¿Qué lubricante debo usar?

Use siempre lubricante a base de agua, que sea hipoalergénico. Aplique abundante lubricante sobre el dilatador y la entrada vaginal. Evite productos oleosos o a base de silicona (como Vaselina, aceites minerales o lubricantes siliconados), ya que pueden irritar o dejar residuos difíciles de limpiar.

¿Es normal que sangre un poco?

Sí. Puede aparecer un leve manchado después de usar el dilatador o al día siguiente, especialmente al principio. Esto suele ser una pequeña cantidad y es normal por el estiramiento suave de los tejidos. Se recomienda, en caso de sangrado leve, usar una compresa fina. Si el sangrado es abundante, persistente (más de 1 día) o va acompañado de dolor fuerte, debe consultarlo con su médico.